Para escribir una poesía primero hay que haber sufrido.
Para escribir un cuento primero hay que haber soñado.
Para escribir una novela primero hay que haber vivido.
Klamm
lunes, 27 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
Reposo de un motor del universo
A Spinetta.
Nacía la eternidad.
Vacío,
tarde
sin tiempo
¡difuso enigma!
Ahora
lo comprendo.
Angustia
sin colores
en el cauce
de mi sueño,
unas sombras merodeando.
Ahora
Lo comprendo.
Extrañeza
del espacio
mismo
rezongando
en la independencia de tu
Creación.
Ahora
Lo comprendo.
Lo comprendo y canto.
Canto el canto
de una guitarra viuda
que jamás
volverá a amar.
miércoles, 25 de enero de 2012
Se sentía pobre y olvidado,
como un rincón.
El sueño de la heladera
era ¡tan concreto!
El agua abofeteaba el patio.
El verso terminaba,
pero nacía.
Siempre
Como
nunca
es tiempo,
y un diálogo
entre física y metafísica
es tan abrazado
como
un puede.
Sólo este verso,
que la historia, hermana triste,
envidiosa,
de la melancolía
del desgarro
del pudor
la comodidad
y la angustia,
anhela en sus páginas brillosas
de un olvidado barniz.
Y el tiempo
sigue reposando
en una baldosa;
inadvertido.
como un rincón.
El sueño de la heladera
era ¡tan concreto!
El agua abofeteaba el patio.
El verso terminaba,
pero nacía.
Siempre
Como
nunca
es tiempo,
y un diálogo
entre física y metafísica
es tan abrazado
como
un puede.
Sólo este verso,
que la historia, hermana triste,
envidiosa,
de la melancolía
del desgarro
del pudor
la comodidad
y la angustia,
anhela en sus páginas brillosas
de un olvidado barniz.
Y el tiempo
sigue reposando
en una baldosa;
inadvertido.
martes, 1 de noviembre de 2011
viernes, 21 de octubre de 2011
Celo
Asciende la masa de carne.
El cuerpo
la dignidad de ese cuerpo,
sin peso.
Pálido.
Vencido.
Seguro de no estar.
Donde la ruta se borra,
cerca.
La individualidad
vasta
como un sentimiento.
Desespera.
Como su cara,
perfumado cáncer.
El cuerpo
la dignidad de ese cuerpo,
sin peso.
Pálido.
Vencido.
Seguro de no estar.
Donde la ruta se borra,
cerca.
La individualidad
vasta
como un sentimiento.
Desespera.
Como su cara,
perfumado cáncer.
El amanecer de una habitación
Las ramas de la noche
(o su sombra)
proyectan su incolora luz
sobre el telón de la mañana,
que descansa detrás de las 6
anhelando, caprichosamente,
que el primer rayo no se apresure
a la concavidad de la tierra.
Pero mecánico, invariable,
el último murciélago
pasa la posta
a la primera calandria.
(o su sombra)
proyectan su incolora luz
sobre el telón de la mañana,
que descansa detrás de las 6
anhelando, caprichosamente,
que el primer rayo no se apresure
a la concavidad de la tierra.
Pero mecánico, invariable,
el último murciélago
pasa la posta
a la primera calandria.
martes, 18 de octubre de 2011
De la creación
El equilibrio invita
a la sonrisa de los pasos,
pero enmudece las vibraciones
del metal inspirador.
a la sonrisa de los pasos,
pero enmudece las vibraciones
del metal inspirador.
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