Asciende la masa de carne.
El cuerpo
la dignidad de ese cuerpo,
sin peso.
Pálido.
Vencido.
Seguro de no estar.
Donde la ruta se borra,
cerca.
La individualidad
vasta
como un sentimiento.
Desespera.
Como su cara,
perfumado cáncer.
viernes, 21 de octubre de 2011
El amanecer de una habitación
Las ramas de la noche
(o su sombra)
proyectan su incolora luz
sobre el telón de la mañana,
que descansa detrás de las 6
anhelando, caprichosamente,
que el primer rayo no se apresure
a la concavidad de la tierra.
Pero mecánico, invariable,
el último murciélago
pasa la posta
a la primera calandria.
(o su sombra)
proyectan su incolora luz
sobre el telón de la mañana,
que descansa detrás de las 6
anhelando, caprichosamente,
que el primer rayo no se apresure
a la concavidad de la tierra.
Pero mecánico, invariable,
el último murciélago
pasa la posta
a la primera calandria.
martes, 18 de octubre de 2011
De la creación
El equilibrio invita
a la sonrisa de los pasos,
pero enmudece las vibraciones
del metal inspirador.
a la sonrisa de los pasos,
pero enmudece las vibraciones
del metal inspirador.
martes, 4 de octubre de 2011
!Vuelve a tu refugio y aíslate de la gente atropellada! Solamente en el mercado lo asaltan a uno con un "sí o no?".
Todos los pozos profundos son lentos en sus experiencias. Necesitan mucho tiempo para saber qué fue lo que cayó en su fondo.
Todo lo grande se aparta del mercado y de la fama. Apartados han vivido, sin excepción, los inventores de nuevos valores.
Así habló Zarathustra. F. Nietzsche
Todos los pozos profundos son lentos en sus experiencias. Necesitan mucho tiempo para saber qué fue lo que cayó en su fondo.
Todo lo grande se aparta del mercado y de la fama. Apartados han vivido, sin excepción, los inventores de nuevos valores.
Así habló Zarathustra. F. Nietzsche
sábado, 1 de octubre de 2011
La frontera y sus guardianes
Dejé de ser un artefacto de caña,
con forma de pararrayos,
capacitado para inhalar y exhalar;
“me compuse”.
La manada de aire que se apresa y escapa
simultáneamente,
con ruido ajeno,
es el continuo tironeo
de la locura y la cordura
sobre la cuerda del equilibrio.
con forma de pararrayos,
capacitado para inhalar y exhalar;
“me compuse”.
La manada de aire que se apresa y escapa
simultáneamente,
con ruido ajeno,
es el continuo tironeo
de la locura y la cordura
sobre la cuerda del equilibrio.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Escape de la vigilia
El patio era largo y ancho. Las paredes que lo delimitaban se alejaban horrorizadas; el miedo se acercaba. La atención se estrechaba y cada ruido era una amalgama de rostros sin forma. Cada paso, una evidencia del pasado inmediato. Las huellas sentenciadas por el tiempo, al olvido de mi mente y a la atención constante del tiempo. El perro se adelantaba olfateando novedades; eran tales para ellos pero no para la inmovilidad (eran noticias amarillas en ese entonces). Esporádicamente, se frotaba la cara; constataba vitalidad. La única luz, la de un farol blanco gris, retrataba su sombra un tanto impaciente. El techo se confundía con el suelo en el enigma de la oscuridad; la oscuridad que tocaba con la palma de sus temores.
Antes de salir a conocerlo, mientras su mirada dudaba en las preguntas de la cerradura, sus intrigas sazonadas de desconocido lograron dormirlo.
Antes de salir a conocerlo, mientras su mirada dudaba en las preguntas de la cerradura, sus intrigas sazonadas de desconocido lograron dormirlo.
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